Marcelo Bielsa, un mal recuerdo para los pericos

Bielsa-PochettinoCorría agosto del 98, el Espanyol buscaba un nuevo entrenador tras la marcha de José Antonio Camacho.  El elegido para ocupar la dirección técnica fue Marcelo Bielsa. El técnico de Rosario a sus 44 años ya exhibía su peculiar manera de entender el fútbol y aterrizaba en Europa para disfrutar de su primera experiencia en el Viejo Continente.  El Espanyol afrontaba una nueva temporada con la participación de la Copa Intertoto asegurada, una posibilidad de ganar el trofeo europeo era real. Los pericos acompañarían al Valencia en la pugna por este trofeo. (Publicado en KAISER FOOTBALL

El Torneo Clausura cosechado por Bielsa con Vélez era el cebo adecuado para que las negociaciones comenzasen, aunque también marcó precedente su etapa en Newell’s. Bielsa, meticuloso como es a día de hoy, preveía que su estancia podía ser breve, por lo que sólo aceptó firmar por una sola temporada. No quería atarse, algo en su interior le decía que no lo hiciera. La directiva del club catalán se sorprendió, normalmente es el propio club el que lleva la voz cantante, pero en este caso fue una norma que puso Bielsa encima de la mesa para llegar a un acuerdo con el club blanquiazul. El club aceptó y Bielsa se convirtió en entrenador del RCD Espanyol el 8 de junio de 1998.

Tal y como corresponde a un entrenador recién llegado, Bielsa comenzó a fraguar el que sería su equipo la temporada 98-99. Jugadores como Mauricio Pochetino, Raúl Tamudo, Milosevic, Luis Cembranos… se encontraron el primer día de entrenamientos con un técnico muy diferente a José Antonio Camacho. ¿Carácter? Sí, pero no al uso.  Martín Andrés Posse, ex jugador de Vélez y nuevo jugador del Espanyol, explicaba el impacto que le había generado el técnico de Rosario en su forma de jugar: “A mis compañeros y a mí nos llevó un campeonato entero comprender lo que quería y convencernos de que eso era provechoso para el equipo. Yo no estaba acostumbrado a marcar a un hombre. Es más, creía que, como delantero, tenía que estar fresco para atacar. Pero Marcelo, mostrándome con vídeos cómo se servía, me convenció de sus ideas. Nunca vi a alguien que trabajara tanto en ese aspecto. El futbolista entra en el campo conociendo los defectos y virtudes de los rivales”.

El equipo que disputó la Intertoto estaba plagado de talento y juventud.

Con la Intertoto en juego, el Espanyol afrontaba la temporada antes que el resto de equipos ajenos a aquel torneo. Su primer compromiso, el 5 de julio contra el Brno. Para evitar que la fatiga pudiese mermar el aprendizaje del primer equipo o simplemente por puro desinterés, Bielsa encomendó a Paco Flores el mando de un equipo ‘B’ que participarse en la Intertoto. Con un combinado formado por los descartes de la primera plantilla y jugadores del filial, el Espanyol fue derrotando uno a uno a sus rivales, hasta alcanzar las semifinales, donde cayeron derrotados por el Valencia de Ranieri con un global de (0-3).  Un periplo extraordinario que no pudo alcanzar la meta final. Tamudo y compañía deberían esperar su oportunidad.

Foto: www.emol.com

Todo parecía dispuesto, los nuevos fichajes habían  llegado, entre ellos un joven Iván Helguera procedente de la Roma. Algunos no habían podido cerrarse, pero la plantilla estaba cerrada. Y fue entonces cuando una llamada cambió el curso de la temporada del conjunto catalán. El 17 de agosto la AFA reclamaba a Bielsa para dirigir a la selección argentina, Bielsa se dirigió al despacho de Daniel Sánchez Llibre, esperando que lo dejasen marchar rumbo a Argentina. La negativa del presidente perico dio paso a las hostilidades. A partir de entonces, la relación entre el presidente de la entidad y Bielsa se torció. Bielsa entendía que en su contrato existía una cláusula que le permitía abandonar el club. La directiva perica no lo entendió así. Marcelo se veía obligado a quedarse contra su voluntad. Su aventura por Europa comenzaba con el pie izquierdo.

El tira y afloja continuó durante semanas. Bielsa no contemplaba otra opción que no fuese la de marcharse a dirigir a la albiceleste.  Era la oportunidad que había estado esperando, la destitución de Passarella le abría las puertas del sueño de todo entrenador argentino. Lo único que se interponía era el Espanyol. El 18 de septiembre Bielsa y la directiva, sin Sánchez Llibre (El presidente de la entidad no podía ver a Bielsa como consecuencia del enfado y las malas relaciones) llegaron a un acuerdo. En ese acuerdo se estipulaba que el técnico rosarino seguiría como máximo hasta el 25 de octubre, plazo en el que se buscaría un reemplazo. Tan solo un día después de llegar a ese acuerdo Bielsa era destituido como entrenador del RCD Espanyol. El Espanyol caía derrotado frente al Valladolid y como si de una premonición se tratase Bielsa acabó besando el suelo del estadio pucelano mientras daba órdenes desde la banda. La decisión había sido tomada. Bielsa dejaba al equipo en manos de Paco Flores en puestos de descenso con tan sólo 5 puntos de 18 posibles. Liberado ya de toda responsabilidad, Bielsa regresó a Argentina para ser nombrado seleccionador nacional, una historia que todos sabemos como terminó.

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